Parece que fue ayer cuando lo descubrí. En ese entonces, Tae tenía 23 años y el mundo parecía un lugar distinto. Hoy, mientras nos preparamos para celebrar sus 30, miro hacia atrás y me doy cuenta de algo increíble: ambos cambiamos muchísimo, pero su esencia sigue intacta.

Hay algo en la energía de Taehyung que te obliga a frenar. Transmite una calma profunda, casi como una vieja canción de jazz en una noche de lluvia. Aunque con el tiempo esa ternura inmensa que demostraba tan fácilmente parece haber madurado hacia algo más sutil y reservado, su alma sigue siendo la misma.
Desde que él forma parte de mi mundo, mi perspectiva cambió. Tae me enseñó que está bien ser libre, que disfrutar de lo que amamos no es una pérdida de tiempo y que apreciar los pequeños detalles es, quizás, el secreto de la felicidad. Gracias a él, aprendí a valorar la vida desde otros puntos de vista, mucho más amables y auténticos.

A veces me pregunto: ¿qué sería de BTS sin él? Y la respuesta es clara: el grupo habría perdido mucho más que una voz profunda y cálida. Habría perdido ese alma tierna, leal y cariñosa que equilibra al grupo. Kim Taehyung es esa pieza del rompecabezas que aporta una visión del mundo amplia y alternativa; es el matiz de arte y sensibilidad que hace que la banda sea lo que es hoy.

Celebrar sus 30 años es también celebrar el camino que recorrimos a su lado. Por eso, quiero que nos unamos en este espacio para enviarle todo nuestro amor.
Contame en los comentarios: ✨ ¿Cuál es la faceta de Kim Taehyung que más te identifica? ✨ ¿Tenés alguna “Era” favorita que guardes con especial cariño en tu corazón?
¡Las leo! Borahae. 💜
